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sábado, 21 de mayo de 2011
lunes, 16 de mayo de 2011
Moyapampa
Moyapampa es una comunidad que se encuentra a seis horas en bus desde la Paz. Para llegar a ella hay que pasar por el Altiplano y por una de las puntas del Titicaca, que ambos siempre son un buen aliciente para hacer el viaje más llevadero.
Me encanta coger la mobilidad y admirar el paisaje desde la ventana. Uno nunca se cansa de mirarlo, aunque haya pasado por allí diversas veces. Lo mísmo me pasa cuando voy a la escuela todos los días en el bus para ir a Achocalla, que, para llegar. hay que ascender de la Paz al Alto. Es un camino que nos regala una de las vistas más alucinantes del Illimani. Pues cada día, aún después de cuatro meses, me quedo sin aliento cada vez que lo veo, imponente, enorme, nevado...tiene una magia, una energia que es difícil de explicar. Como cuando nos quedamos mirando al fuego fíjamente sin darnos cuenta, sin hablar, completamente absortos frente a su poder de atracción...Lo mísmo pasa con el Illimani y con muchos de los paisajes que me encuentro en Bolívia.
Me encanta coger la mobilidad y admirar el paisaje desde la ventana. Uno nunca se cansa de mirarlo, aunque haya pasado por allí diversas veces. Lo mísmo me pasa cuando voy a la escuela todos los días en el bus para ir a Achocalla, que, para llegar. hay que ascender de la Paz al Alto. Es un camino que nos regala una de las vistas más alucinantes del Illimani. Pues cada día, aún después de cuatro meses, me quedo sin aliento cada vez que lo veo, imponente, enorme, nevado...tiene una magia, una energia que es difícil de explicar. Como cuando nos quedamos mirando al fuego fíjamente sin darnos cuenta, sin hablar, completamente absortos frente a su poder de atracción...Lo mísmo pasa con el Illimani y con muchos de los paisajes que me encuentro en Bolívia.
En Moyapampa, nos recibió doña Petrona, la líder de la comunidad, una señora de unos 45 años, de esas que se las ve a primera vista bien fuertes y con las cosas bien claras. Vestida con su atuendo típicamente quechua de la zona, con su sombrero lleno de flores.
Nos invitó a su casa y a un almuerzo a base de pan con huevo y mate de toronjil. Unos huevos deliciosos...que pensava ¿cómo los había hecho? (mis huevos también son de corral...).
Doña Petrona vive en una casa grande pero sencilla, sin lujos (hasta hace muy poco no tenian ni agua ni electricidad) con sus 7 hijos (dos están estudiando en la Paz) y su marido Isaac. Viven de la cria de llamas y alpacas, cultivan la tierra y tienen telares junto a otros comunarios. Lo mejor de su casa, unas vistas al valle que quitan la respiración.
Llevan una vida dura, una vida sacrificada al campo a sus animales, a sus hijos y a su proyecto educativo con niños, mujeres y jóvenes. Poco tiempo tiene doña Petrona para destinarlo a ella mísma, demasiadas obligaciones, demasiados compromisos...
La acompañamos a lavar la ropa al río. Durante un par de horas, pudimos admirar la belleza del paisaje, mientras, un grupo de alpacas, pastaban a nuestro lado, junto al rio. El ruído del agua, le hizo recordar a nuestra anfitriona, que de él, los lugareños sacan sus melodías. Éstas pueden variar, como es obvio, dependiendo de la estación: el río no suena siempre igual.
Un paseo breve por la zona, para admirar la luna creciente y las hermosas montañas que abrigan el paisaje, dio lugar a una asamblea de 4 h con los vecinos de la zona para hablar de la organización de la estancia de los chicos del Kurmi en la comunidad. A parte de este tema se hablaron otros temas de interés para la comunidad.
Una cena ligera a base de arroz, papa y un pedacito de carne, dio lugar a una velada acompañada de coca, cigarrillos y vino, donde Doña Petrona, Isaac y Winsor (mi compañero de viaje) me regalaban los oídos hablando de músicas, danzas y leyendas....mientras el piso se iba cubriendo de ceniza, de vino challado y hojas de coca.
Al día siguiente, era el día de nuestra marcha, que aprovechamos para hacer una caminata de un par de horas al pueblo siguiente y poder admirar así la belleza de la zona. Realmente ha sido uno de los paisajes más impresionantes que he visto: a cada curba un nuevo paisaje, diferente al anterior, nos arrancaba un ¡ohhhhhh!...Una tierra bien rica, bien impresionante...bien diferente a todo lo visto anteriormente....
domingo, 15 de mayo de 2011
Chulumani.
| Chulumani desde el Alojamiento "Los Ceibos" |
| La salida del sol desde mi habitación en Chulumani. |
Fui a Chulumani con un contacto, Sergio, dueño del alojamiento Ceibos y de un resturante en la plaza "mesa Feliz" donde hacen unos platos realmente espectaculares (uno de los mejores lugares que he comido hasta el momento: silpancho, pique macho, guiso de cordero...¡increíble!. Sergio y su mujer Magie, una chica encantadora nacida en una comunidad afroboliviana, me trataron de manera excepcional y me hicieron sentir como en casa desde el primer día.
Ellos me pusieron en contacto con Nicklas, un viajero sueco, el único turista que había en el pueblo. Con él que pude visitar la Reserva de Apa-Apa, ya que realizan visitas para grupos y no para personas de manera individual. Aunque las visitas guiadas se realizan para grupos de cinco, accedieron a hacernos de guías.
Ramiro es el dueño de la Reserva, junto con los comunarios, a quien ha cedido la mitad del terreno para que puedan administrarlo y preservarlo. Realmente se trata de un espacio muy valioso, ya que las reservas de agua en la zona son muy escasas debido al poco cuidado que de ella ha tenido la comunidad. Con el tiempo, las famílas han sido conscientes de la importancia de este vergel y trabajan para preservarlo. La reserva abastece de agua a las comunidades cercanas gracias a un sistema de cañerias.
Existen especies únicas de plantas y mariposas que sólo se pueden encontrar en la reserva. A parte de esto, podemos encontrar ficus centenarios de gruesos troncos, varias especies de orquídeas, diversos tipos de helechos, multitud de mariposas de diferentes colores, muchas plantas medicinales, árboles frutales, flores de mayo (que sólo florecen este mes..), diversas especies de aves... En resumen se trata de un recorrido guiado por un comunario de unas 3-4 horas por la reserva donde podemos admirar un paisaje espectacular, tanto por sus vistas (hay un punto de la excursión donde podemos observar la punta del Illimani) como por la increíble variedad de flora y fauna que podemos observar.
| Reserva Apa-apa |
La excursión, que duró unas 3 horas, acabó con un baño en la piscina que Ramiro tiene en su hacienda colonial, con agua que recoge directamente de la reserva. ¡Una experiencia realmente increíble!.
Otras posibles visitas a realizar por la zona de Chulumani y que resultan imprescindibles, es la visita a los cocales que hay por la zona. En los Yungas, dicen que se cultiva la mejor coca para el acullico y por eso resulta muy fácil observar cantidad de plantaciones por la zona. Por lo que explican los lugareños, muchas personas se dedican a su cultivo ya que se trata de una planta
muy rentable porque da 4 cosechas al año.
muy rentable porque da 4 cosechas al año.
Esto hace que muchos campesinos hayan renunciado a cultivar frutales y cambiarlos por el cultivo de coca. Desgraciadamente, este hecho hace que se estén perdiendo muchos cultivos y que se estén destruyendo los bosques para adaptarlos a los cultivos de coca. Realmente, este es un problema que está presente en esta zona. la genta está ganando mucho dinero con el negocio de la coca, pero a ¿qué precio?.
| Planta de coca y cocal. Irupana. |
Escapadas.
Llevo unas cuantas semanas que me animo a coger una mobilidad para aventurarme en el descubrimiento de este país que cada día me sorprende por sus bellísmos paisajes. Desde los parajes húmedos de los Yungas (Coroico, Chulumani y alrededores...) con su vegetación exhuberante, sus cultivos de coca, su plantaneros, su calor húmedo y sus mosquitos....hasta los pueblos del Altiplano (Mollapampa, Sorata..) con sus valles increíbles, sus montañas majestuosas, su frío invernal...
| Altiplano |
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